sábado, 4 de agosto de 2007

Recordandote al volver allí...

Hoy he vuelto a esa casa, creo que era la primera vez desde que se fue...

Al entrar ahi estaba mi abuela, tumbada en el sofá, triste...

Menos mal que conforme avanzaba el tiempo que estabamos ahi, la conversación que le dabamos y lo que mas ilusión le hace, regalar cosas, su humor ha ido mejorando.

No he podido evitar recordarte cuando miraba algunas cosas de esa casa.
Mientras estaba sentado en el sofá he visto el reloj de péndulo, ese que de pequeño me daban miedo sus campanadas por la noche, cuando me quedaba a dormir, y que me despertaba de mas mayor. Lo he visto y no has tardado en venirme a la mente. Recuerdo como volvias a poner bien los pesos cada vez que se acababan, como me tenias que decir que no los tocara cada vez que me acercaba...


Después, he decidido seguir recorriendo la casa, he dejado a mis padres y mi hermano con mi abuela en la habitacion y he ido al cuarto donde dormia yo. Alli he visto, en la estanteria, donde siempre, la colonia que te echabas cada vez que salias, y no he podido evitar presionar y echarme un poco en la mano para volver a recordar ese olor. Ese bote siempre me gusto, no se por qué, pero tenia algo...
Sin irme de esa habitacion he pisto la pequeña cómoda, alli donde yo guardaba mis papeles de sucio y mis pinturas, con los que hacia mis cajeros automaticos, mis pistas para los micromachines..., la comoda donde siempre habia algun caramelo o alguna monedilla de 5 pesetas con las que jugar a la Perejila o coger cuando queria algun chicle...

Después he ido a la habitación del equipo de música, un aparato que por cierto ya no estaba, en su lugar se encontraba el armario, el dichoso armario, ese por el cual al subirte a una escalera a hacer no se que y caerte al bajar, te llevo al hospital del que ya no volviste a salir...
Sin salir de ahi, he visto una nevera, tus queridas neveras, de las que llegaste a tener tres a la vez, para que querias tantas neveras, no se, solo se que siempre estaban ahi esos polos que tanto me gustaban...
He salido y he ido al cuarto de baño, nada mas entrar, ese espejo-armario, que lleva alli desde que tengo memoria, y esos azulejos, ese interruptor que sube y baja y que tanto me gustaba, ese pestillo que echaba aunque me dijerais que no lo hiciera...

Despues tocaba el cuarto, tampoco entre muchas veces alli, pero si recuerdo ese olor especial, y la comoda y el telefono desde el que tantas veces he llamado.
La cocina tocaba ahora, alli estaba tu coleccion de bolsas de plastico curiosamente plegadas detras de la puerta, el calendario, el reloj, el vaso azul en el que siempre bebia en el escurreplatos, la galeria, con ese toldo que tu hiciste...

Y ahora quedaba lo que mas me haria recordarte, la galeria, donde cada mañana salias a regar tus plantas, esas plantas que tanto mimabas y que te correspondian saliendo hermosas. Esa galeria donde estaban los azulejos en el borde, nunca supimos para que estaban ahi, desafiando a la gravedad y deseosos de caerle a alguien en la cabeza a nada que soplara un poco de cierzo, pero ahi estaban, su cometido tendrian.
No he podido evitar mirar hacia arriba, y ver esos maceteros estilo mateil, con viejos cubos y misteriosamente sujetos a la pared aunque pareciera que se caerian al minimo soplido... Esos utensilios que tenias para vete tu a saber que...

Despues he vuelto al salón, y hemos estado recordando la boda de mis padres, y a ti tambien...

Ya no quedaba mas tiempo, era tarde, teniamos q volver para comer, pero por lo menos mi abuela estaba mas animada...

Ni la calle me ha hecho dejar de recordarte, he visto ese banco, aquel donde cada noche bajabamos a tomar la fresca y nos encontrabamos con el Ezequiel y su perra, tambien he visto el árbol que plantaste y he recordado ese dia...

Hoy, abuelito, te he recordado al volver alli, a La Cartuja.

Arklen, recordando...

Pd: Me hubiera gustado bajar a tu trastero y ver por ultima vez la cuba donde hacias el vino y esas estanterias que construiste tan bien sin ningun clavo ni ningun titulo de arquitecto...

2 comentarios:

Soñadora Empedernida dijo...

Aunque te esté diciendo lo que me ha parecido ahora mismo, quiero comentar en esta entrada. Porque lo merece.

Hasta a mí se me ha encogido el alma al ir leyendo. He notado tu nostalgia, tu titubeo al recorrer la casa sintiendo la presencia de tu abuelo.

En fin... Espero que no intentes luchar contra esos recuerdos [exeperiencias propias] porque son una de las cosas más bonitas.




Actualiza más a menudo, que al final me voy a acostumbrar a que lo hagas y, si dejas de hacerlo, tendré que ir a una clínica de estas de desintoxicación y no es plan.

Un beso, Ark.

jose dijo...

Macho, me ha dado una vuelta el corazón al leer eso...
Se nota que querías y quieres mucho a tu abuelo, esto también me ha pasado a mí.
Quédate con los recuerdos buenos, como bien has hecho en esta entrada, porque siempré tendrás a tu abuelo en el corazón...

Un abrazo, esperamos tu vuelta a zaragoza;)